Conspiracy: Weapons of Mass
Destruction
Cole Justice, un agente especial
de los Estados Unidos, tendrá que
enfrentarse a una misteriosa
organización llamada Hydra que se
dedica a vender armas biológicas a
grupos terroristas. El problema,
aunque tenga muy poco sentido por lo
irreal del asunto, radica en que
esta organización pertenece al
propio gobierno de Estados Unidos,
por lo que nos resulta difícil
imaginar como este asunto ha
permanecido tanto tiempo en secreto.
De todos modos, estos temas poco nos
deben importar, ya que nuestro único
objetivo en Conspiracy: Weapons
of Mass Destruction consistirá
en exterminar a todos los
terroristas que estén en posesión de
las tan temidas armas de destrucción
masiva.
Lógicamente, al tratarse de un
agente secreto, Cole Justice irá
sólo en todas sus misiones; contando
únicamente con la ayuda de Cara, que
será la que nos informe de nuestros
objetivos a través de la radio; y de
las armas de fuego. Sin embargo,
pronto nos daremos cuenta de que
algo falla en la obra de Kuju
Entertainment. Para empezar,
podríamos prescindir fácilmente de
los informes acerca de las misiones,
ya que prácticamente todas son
iguales: en todos los escenarios
tendremos que avanzar del punto A al
punto B eliminando a todos los
enemigos que se nos vayan
presentando. Por eso, para lo único
que servirá Cara será para ir
desgranando algunos entresijos del
argumento del juego, y sinceramente,
de poco sirve esto si luego el
desarrollo de la aventura es tan
soporífero que entran ganas de dejar
de jugar nada más comenzar la
partida. Y es el juego comienza mal
desde el principio. Nuestra aventura
nos llevará a unas ruinas aztecas,
en medio de la jungla, en las cuales
los enemigos almacenan todo tipo de
armas que tendremos que destruir.
Pues bien, nosotros tendremos que
avanzar a través de las líneas
enemigas y encontrar la entrada a la
base de operaciones terrorista,
eliminando a todo aquel que se cruce
en nuestro camino. El problema lo
encontraremos primero en su motor
gráfico, que no está a la altura de
las circunstancias y que no puede
competir contra ninguno de los
juegos aparecidos durante estos
últimos años; pero también en la
paupérrima inteligencia artificial
de los enemigos, y en el repetitivo
diseño de los niveles.
Como decimos, el motor gráfico de
Conspiracy no mostrará ningún
alarde gráfico, encontrándonos con
unos entornos poco detallados, muy
repetitivos en sus texturas y
diseños, y con unos enemigos mal
modelados. Las armas que llevemos,
que tampoco serán muchas, tendrán un
modelado pobre con muy pocos
detalles. Y ya no hablemos de la
extraña forma de representar el
brazo del protagonista: parece que
tiene un tentáculo en vez de un
brazo. Aparte, ya nos podemos
olvidar de efectos especiales
espectaculares, ya que por ejemplo,
cada vez que disparemos a una pared
veremos como de ella sale una
especie de zumo de naranja que
intenta simular las chispas y
fogonazos que hemos visto en muchos
otros juegos de acción.
Aún así, el juego podría seguir
siendo divertido si no fuera por el
soporífero desarrollo de la acción.
Como hemos comentado al principio
del análisis, la gran mayoría de
objetivos consisten en ir de un
punto a otro eliminando a todo aquel
que se ponga por delante, y
esquivando las trampas que habrán
colocado los terroristas por todo el
escenario. Sin embargo, la mala
inteligencia artificial de los
enemigos, que parecen simios
suicidas con ojos en la espalda, y
lo mal diseñados que están los
escenarios conseguirán que nos
cansemos rápidamente del juego.
Para empezar, como decimos, nos
encontramos con unos enemigos torpes
que se abalanzan sobre nosotros nada
más avistarnos. Así pues, si nos
cogen por sorpresa, en vez de
intentar emboscarnos o buscar
refuerzos, se lanzarán como locos
hacia nosotros disparando a todas
partes menos a nuestro cuerpo.
También, nos encontramos con
enemigos que saben que estamos
detrás de ellos, sin ni si quiera
acercarnos, y mucho menos movernos.
Y el colmo lo encontramos en esos
terroristas que parece que llevan
integrados dentro de sus ojos unos
prismáticos que les permiten
avistarnos a cientos de metros de
distancia. Pero la desesperación
llega al ver como en muchas
ocasiones, cuando hemos sido
rodeados por varios enemigos, el
control falla –mala precisión- y
morimos acribillados, teniendo que
soportar durante unos segundos una
pantalla en la que aparece el
mensaje anunciando nuestra muerte.
Como si no lo supiéramos.
Los escenarios, que aparte de
poseer muy pocos detalles, son de lo
más repetitivos, conseguirán que nos
aburramos por su linealidad y por la
falta de rutas alternativas que tal
vez podrían haber mejorado algo el
conjunto final de Conspiracy.
Y es que nada más empezar
comenzaremos a notar las diferencias
con los grandes del género. Aquí no
podemos esperar muchos sucesos
inesperados, ni tampoco sorpresas
por parte de los enemigos. Los
entornos no nos van a dejar
maravillados por su preciosidad, y
por supuesto, no habrá ningún tipo
de emoción al terminar la aventura.
Y por si todo esto no fuera
suficiente, aún tenemos que criticar
el pobre apartado sonoro del juego.
Eso sí, en primer lugar hay que
agradecer que nos haya llegado
traducido al castellano, y en este
sentido, Atari ha cumplido
con lo mínimo que se puede exigir.
Pero retornando a lo que nos
interesa, hemos de decir que tanto
la música, que prácticamente no
existe; como las voces, que en
ocasiones llegan a ser ridículas; y
los efectos sonoros mantienen el
mismo nivel que el resto del juego,
es decir, mediocre. Como decimos,
nos encontraremos solamente con una
melodía bastante típica en el menú
de inicio del juego, más a parte
algún que otro acompañamiento
musical en momentos muy puntuales de
la aventura. Por lo tanto, las
misiones las realizaremos en el más
completo silencio musical, y si al
menos tuviéramos unos efectos
sonoros realistas, podríamos estar
contentos. Pero es que ni eso. Por
poner un ejemplo: las armas, que
últimamente en todos los juegos de
acción poseen un sonido realista y
contundente, sonarán de manera poco
real e impactante. Parece que sean
de juguete y no armas de matar.
Por lo demás, poco queda por
comentar. Conspiracy: Weapons of
Mass Destruction no posee juego
online, aunque sí hay algunos extras
que tendremos que desbloquear
conforme vayamos completando la
aventura principal. El problema,
como habéis podido leer en este
análisis, estará en que muy poca
gente podrá terminar el juego por el
aburrimiento.